
¿Por qué fallan realmente los calentadores de exterior? (Y cómo solucionarlo)
Seamos honestos: los calentadores infrarrojos de exterior tienen una vida muy difícil. Pasan sus días luchando contra la lluvia, la humedad y el polvo, mientras alternan entre temperaturas extremadamente bajas y altas.
Aquí está el secreto que la mayoría de las personas pasan por alto: generalmente, no es el elemento calefactor el que se daña primero. El problema está en el punto donde los cables entran en la carcasa del calentador. Allí es donde comienzan los problemas reales.
El “espacio invisible”
Piense en lo que sucede cuando el calentador se enciende. Todo se expande. Pero los cables y la carcasa no se expanden al mismo ritmo. Esto crea pequeños espacios microscópicos. No se pueden ver, pero la humedad sí puede pasar por ellos. Cuando el agua llega a los cables bajo altas temperaturas, las cosas se complican: el aislamiento se quema, los cables se tocan y, ¡crac!, el calentador deja de funcionar.
Los protectores de goma no son suficientes
Muchos calentadores genéricos utilizan simplemente protectores de goma básicos. El problema es que estos se secan y se agrietan después de una temporada de uso intensivo. Simplemente no resisten tanto estrés.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos un proceso en varios pasos que combina juntas de compresión con compuestos de silicona resistentes a altas temperaturas. Este compuesto se adhiere a la cubierta de los cables, creando una barrera que impide la entrada de humedad y evita que los cables se muevan cuando la temperatura aumenta.
Un consejo importante
Hay un trade-off: como este sellado es muy sólido, los cables se vuelven más rígidos. No se pueden doblar en ángulos pronunciados, como se hace con los cables sin sellado. Si se fuerza un doblez durante la instalación, se podría dañar el sellado. Simplemente deje algo de holgura en los cables para compensar esa rigidez.
Qué significa realmente la clasificación IP65
Cuando hablamos de la clasificación IP65, no nos limitamos a cumplir con los requisitos básicos. Realizamos pruebas de pulverización durante 5 minutos para asegurarnos de que nada pueda entrar en el calentador. Esto evita los daños causados por los arcos eléctricos, típicos en los calentadores baratos, y también previene la oxidación que daña los cables. En resumen, si el cableado no está bien sellado, el calentador se quemará mucho antes de que el elemento calefactor se desgaste.